
Se ha insistido muchas veces en que la clave para tener una buena salud consiste en la prevención y en la constancia en el cuidado del cuerpo. Nuestros hábitos de vida son los que marcan la manera como tratamos a nuestro cuerpo.
Si esto es así, algunos podrían sacar la conclusión de que a partir de cierta edad o nivel de deterioro físico, ya no vale la pena empezar a esforzarse por seguir una vida sana.
Los estudios médicos muestran que, por muy tarde en la vida que alguien empiece a cuidar de su salud, ésta mejorará rápidamente en el momento en el que se la toma en serio. Este hecho suele tener una influencia casi automática en la calidad y esperanza de vida.
2 opiniones argumentadas

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Josep Maria Forcada Casanovas
- Doctor en Medicina por la Universidad de Barcelona

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Valentín Fuster
- Cardiólogo, autor y conferenciante