
Es frecuente que cuando alguien nos gusta, a pesar de todo haya rasgos que desearíamos modificar en él o ella. Y nos parece una tarea posible, al alcance del amor que se comparte.
Entonces puede suceder que uno de los miembros de la pareja intente cambiar la personalidad del otro. La duda es si se logrará hacerlo, e incluso si es un objetivo deseable, pues los rasgos de personalidad son los que configuran al individuo al que se supone amamos.
Es muy frecuente que cuando una persona está enamorada, crea que su amor puede todo respecto a la persona amada. Y por eso, a veces de manera no consciente, intenta modificar los rasgos que en el otro no le satisfacen. Emprender una tarea tan compleja supone, entre otras cosas, oponerse a ciertas actitudes de la pareja, lo cual puede provocar inmediatamente reacciones contrarias.
6 opiniones argumentadas

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Laura Sánchez Sánchez
- Psicóloga. Máster en Sexología

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Margarita Soberón Mainero
- Psicoterapeuta corporal


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Enrique Baca Baldomero
- Catedrático de Psiquiatría

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David Schnarch
- Codirector de Marriage and Family Health Center

- Dr. Miguel C Franco
- Médico Cirujano, Nutriólogo Clínico, Coach Ontológico, futuro sexólogo