
La decisión se plantea si esforzarnos en guardar fidelidad a la pareja, esa persona con la que compartimos nuestra vida hoy por hoy. Hay quien lo considera tan importante como ser fieles a nosotros mismos, dejando pasar las posibles ocasiones de establecer una relación más o menos fugaz con otra persona.
El momento actual no facilita la infidelidad, puesto que los móviles y el correo electrónico dejan rastro de nuestra presencia en otros sitios, pero esto no tendría quizá que ser el motivo para permanecer fieles.
Las parejas suelen prometerse amor eterno y cuando lo dicen pueden ser totalmente sinceras, pero otra cosa es que sean capaces de mantenerse fieles siempre. La decisión consiste, al menos, en esforzarse en ello.