
El manejo de la economía es un aspecto muy importante de la relación de pareja. Las cuestiones económicas pueden ser causa de desavenencias y discusiones. En cambio una buena gestión del dinero común puede actuar como un excelente lazo de unidad entre ambos.
La decisión consiste en si poner en común los ingresos, esperando que también los gastos sean equitativos, o conservar cada uno sus cuentas independientemente del otro.
Compartir los ingresos con la pareja supone establecer unos criterios basados en la comunicación, la confianza, la solidaridad, el respeto y la libertad en la economía de una pareja. Estos valores facilitan un buen funcionamiento de las arcas familiares.
Cuando esto no sucede, surgen algunos de los motivos de conflicto más frecuentes, incluso de separación.
Muchas parejas ponen en común algunos recursos para los gastos derivados de la convivencia, obtenidos del dinero de ambos, dejando también a cada miembro una economía independiente, para así evitar sentirse coaccionados ante cualquier gasto o capricho que quieran darse.
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Creer que es un problema tener cuentas separadas en la pareja.
Negarse rotundamente a compartir gastos con la pareja.
Incapacidad de dialogar y establecer acuerdos consensuados con la pareja. -
No disponer de dinero propio puede generar conflictos en la relación.
Equilibrar los bienes destinados a la economía común. -
Tener una comunicación franca, ser tolerantes y respetuosos con la opinión de la pareja.
Asesorarse con un abogado sobre la fórmula más equitativa para ambas partes.
6 opiniones argumentadas

Sílvia Catalán
- Psicóloga, viviendo en pareja

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José Antonio García Higuera
- Doctor en Psicología por la U.N.E.D

Francesc Viñas Rexach
- Esposo y padre de familia