
Tener una enfermedad grave, dolorosa o incurable es un duro golpe para el afectado. A partir de ese momento, su vida y la de su entorno van a cambiar. La actitud de sus familiares y amigos es importante y puede ayudar o perjudicar al enfermo.
Sopreprotegerle es una de las maneras de relacionarnos e intentar ayudarle para unos, mientras para otros no es positivo porque es una forma de debilitarle psicológicamente sin mantener la dosis de realismo necesaria.
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4 opiniones argumentadas

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Montserrat Floriach Valls
- Educadora Social

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Verónica Guillén Botella
- Doctora en Psicología